Con el advenimiento de nuevos costumbres en la sociedad, las fronteras de la decencia han devenido mas flexibles e inestables, hasta el punto de convertirse en indiscernibles. No obstante, siguen existiendo barreras que reclaman frenos para el deseo y normas para la accion, que se ven desafiadas por los dificiles y seductores umbrales de la indecencia.

Los Relatos de Al borde de la decencia se situan en ese limite, donde los protagonistas se ven retados a seguir caminos alternos al <<recato y la compustura>> o retornar  la senda del camino <<correcto>>. Se trata de una disyuntiva que nos alcanza a todos y estremece las fibras mas profundas de la voluntad mortal, porque el deseo no deja de inicitar a los excesos de la transgresión y sus fascinaciones.